Si sientes un leve dolor de cabeza, cansancio o cambios temporales en tu digestión, ¡celebra! No es que el protocolo te esté haciendo daño; es la prueba de que el ambiente hostil finalmente se está rompiendo. Bebe mucha agua, descansa y permite que tu cuerpo complete esta limpieza profunda. Estás a pocos días de ver tu terreno totalmente renovado.